domingo, 14 de febrero de 2010

BLINK


Otro final sin chiste... pero al menos cito a los Stone Roses.



Mientras ella oía a los Stone Roses, yo limpiaba la sangre que de mi nariz rota emanaba como tubería abierta. De pronto Fools Gold dejó de escucharse y oí unos pasos hacia mí. Ya valió verga - pensé…

El 3 de noviembre fue el día que decidimos robar el banco, yo caminaba presuroso por la Summer Love Street y ella –arriba de la camioneta- esperaba impacientemente. ¡Hola putos, esto es un jodido asalto! Grité excitado, en parte porque habíamos quedado que si decía eso, en la noche tendríamos sexo con 400 mil dólares rodeándonos. Eso siempre había sido mi sueño… Eso y comprar a los Cowboys de Dallas.

Cuando saque mi Walther 9mm se me salió un disparo que fue a dar a la pierna de una niña de aproximadamente 11 años – en realidad eso nunca pasó, pero imagínense que desgracia- comentaba que cuando saque mi Walther 9mm se me salió un disparo que picó sobre los testículos de un republicano –no es broma, en realidad pasó- ahí fue cuando la gente se empezó a asustar. Yo simplemente me dirigí con una señorita de traje sastre escotado y le pedí los 400 mil dólares…

No se porque Hollywood le hace tanto a la mamada cuando alguien asalta un banco, siempre llegan policías y rodean el lugar, luego el delincuente amenaza con matar a alguien y ahí es cuando Bruce Willis entra en acción y mata a los malos. Yo no necesité nada de esas cojudeses, me limite a hacer mi trabajo bien, excepto el disparo en los testículos del republicano negro ¿mencioné que era negro?

Ya en la noche mientras teníamos sexo con 400 mil dólares alrededor de nosotros, fue cuando me dio la noticia. Iba a ser papá.

¡¿Qué cosa?! – Mi grito se mezcló con un maravilloso orgasmo. Ella se limito a golpearme la nariz con su mano derecha… y luego con la izquierda. Luego pareció no importarle mi asombro y puso ese pinche disco de los Stone Roses que tanto odio.

Mis deseos de ser padre siempre habían sido una especia de utopía, ya que estaba aferrado a no poder tener hijos. Durante 10 años me había valido pito coger con condón, o cuidar a las mujeres con las que me acostaba dándoles pastillas o alguna de esas cosas.

Mientras ella oía a los Stone Roses, yo limpiaba la sangre que de mi nariz rota emanaba como tubería abierta. De pronto Fools Gold dejó de escucharse y oí unos pasos hacia mí. Ya valió verga - pensé. Se me acercó, me dio un beso en la herida y me dijo que nunca más volvería a verla. Luego, salió caminando muy despacio, como pensando en que le fuera a decir “espera”, no sin antes recoger todo el dinero.

Hoy hace 2 semanas del asalto, y justamente es hoy cuando voy a ir al banco a cobrar mi parte del robo. Ella se encuentra en Madrid, creo que era el sueño de su vida.
Mientras camino por La St Germain Avenue escucho en mi iPod una canción que tenía más de 10 años sin escuchar y voy tarareando

Ahora soy, tu ángel de la guarda la que fue, tu fiel enamorada….

Yo se que Gloria Trevi no es la mejor cantante para citar, pero esa canción me recuerda mi infancia, cuando todo parecía estar bien y no importaba nada.

Conforme avanzo, mi ritmo cardiaco empieza a intensificarse, preguntas como ¿qué hare con 200 mil dólares? Invaden mi cabeza. Por fin llego, voy a la ventanilla y cobro mis dólares. Al final fueron solo 100 mil, muy dentro de mi sabia que me iba a jugar sucio. No importa, ella lo va a necesitar más para cuidar a su futuro bebe. Su bebe, no el mío. 100 mil dólares me costó deshacerme del chamaco.

martes, 2 de febrero de 2010

VIDA Y OBRA DE UN DUDE QUE SE FUE DE MÉXICO




Lo conocí en la Universidad,yo tenía 18 años y él unos 28. Siempre en otro pedo, siempre cagandose de risa. Los recuerdos de él son estupideces como eructos en plena clase, weboneando en casa de Piggy y exposiciones sobre Jacky Chan en clase de inglés.

Se que le gusta Pixies y que ahora que lleva un buen de tiempo en Canada le da nostalgia por todo lo kitsh Mexicano: rumberas, ficheras, Alfonso Zayas y el mariachi loco.

Hace unas semanas me envió un poco de su material fotografico. El resultado de andar vagabundeando por las calles heladas de Van city es alguna de estas imagenes. Muchas de ellas, llenas de nostalgia.

No sé si regrese a México, no creo que sea un mariconcito más que en las noches llore por comerse unos ricos tacos de carnitas o tomarse un agua de horchata. De las cosas que si sé, es que es una de las pocas personas que de su vida ha hecho lo que ha querido y eso es algo que casi nadie puede lograr. Amén.



Fotografías: Sergio "Barracue"