
Juana la Diabla trabajaba de fichera en un bar de la 7 sur entre 8 y 6 poniente. Diariamente se ganaba unos 120 pesos que apenas le alcanzaban para mantenerse a si misma y a su hijo de 12 años con sindrome de down.
Una noche llegó un trio de muchachos que habían escuchado del lugar y querían cononcerlo por la fama que Juana la Diabla tenía para destapar cervezas con las piernas.
"amor amor amor, quiero que me vuelvan a mirar, tus ojos...si en una rosa estás tu, si en cada respirar estás tu ¿cómo te voy a olvidar?..." sonaba de fondo mientras Juana la Diabla hacía su presentación en aquella cantina vieja.
Uno de los tres jovenes se aproximó a Juana y le dió un beso en la boca a lo que Juana respondío destapando una cerveza con las piernas, luego de platicar sobre fisica cuantica, producto interno bruto y apariciones marianas el joven le propusó matrimonio a la bella Juana.
Dos semanas despues Juana la Diabla se casó con aquel joven de nombre David, actualmente viven en Casas Geo cerca del periferico y ya no destapa mas cervezas con las piernas.
David en un futuro piensa en poner su propio bar y Juana tendrá flow, pero ahora para hacerse cargo de las finanzas del negocio.
